Dunkerque

Dunkerque, fresquita y veraniega

Si al igual que yo, vosotros mis queridos lectores, sois también unos fans incondicionales del cine de Christopher Nolan (¿existirá un término para eso? ¿Nolaners? ¿Nolaniebers?), supongo que a estas alturas también tendríais un mono tremendo de catar una nueva película suya. No obstante, también imagino que Dunkerque os despertaría las mismas dudas que a mí. ¿Nolan dirigiendo una película bélica basada en hechos reales? ¿En serio? ¿Por qué meterse de repente en este fregado?

Dunkerque

Los tráilers tampoco hacían presagiar nada especialmente espectacular. No tenían mala pinta, no me malinterpretéis, pero no me despertaban ese picorsito que hacía que me subiera de cabeza al tren del hype. Pero entonces la vi, claro. Y ahí ya lo entendí. Dunkerque es la película de Nolan menos película de Nolan de todas las películas de Nolan. Pero aun así es muy película de Nolan. Ciertamente, había gato encerrado en la promoción de la película. Pronto nos damos cuenta de que nos encontramos ante un patio de recreo para que el director dé rienda suelta a las cosas que tanto le gusta hacer: sabemos que ha gozado como un gorrino rodando las escenas con aviones, haciendo virguerías con la narrativa no lineal que nos plantea, e incluso metiendo giros —como siempre— en el peor momento posible y sin que hicieran mucha falta tampoco.

Tengo la corazonada de que los detractores lo van a tener más difícil esta vez. Es al fin y al cabo su película más redonda. Todas las señas de identidad están ahí, pero ha reducido bajo mínimos sus tics que más rabia dan.

Personalmente, nunca me molestó su tendencia a explicar una y otra vez la trama en películas como Origen o Interstellar (al fin y al cabo, eran películas de ciencia-ficción con cierta complejidad que podía ver con mi madre sin que ésta me estuviera preguntando todo el rato qué estaba pasando), pero en Dunkerque apenas tenemos un par de frases sobreexplicativas y poco más. De hecho, por momentos parece una película muda. Estoy casi seguro de que todas las frases del personaje de Tom Hardy cabrían en una servilleta.

Sería justo advertir al potencial espectador que ésta no es una cinta bélica al uso. Esto es un en toda regla. Apenas veremos al enemigo, tan solo presenciaremos una tensa e inmersiva lucha por la supervivencia. Las composiciones de siempre han sentado como un guante a los films de Nolan, pero lo de Dunkerque son palabras mayores. Aquí la es un protagonista más. Por momentos, el único que hay. Si la cinta ya es tensa de por sí, Zimmer conseguirá que el espectador se quede sin uñas.

Dunkerque

Que mi entusiasmo no os engañe, no es una película perfecta ni muchísimo menos. Como ya he dicho previamente hay algún diálogo forzado sonrojante marca de la casa, la trama es simple como el mecanismo de un botijo pero está deliberadamente contada de la forma más efectista posible y prácticamente no existe ningún personaje que sea menos plano que una tabla de planchar. Y aun así sus intérpretes me la venden. Sí, incluyendo a Harry Styles. El miembro de One Direction tiene el honor de no haberme sacado de la película ni una sola vez, en realidad ni siquiera reconocí quién era. Lo cual ya es muy buena señal.

En definitiva, creo que Dunkerque contentará tanto a los Nolaniebers como a la gente que no suele soportar su cine. No es ninguna obra maestra, ni mucho menos, ni siquiera es la mejor película del año hasta la fecha. Pero sí que es una experiencia tensa y satisfactoria que te mantendrá pegado a la butaca durante sus escasos 107 minutos. Muy fresquita y veraniega, oiga. Entra sola.

1 comment

Deja un comentario

You May Also Like

Una mujer fantástica, la representación de un símbolo

Una mujer fantástica podría clasificarse en el género contemporáneo latinoamericano de la ficción-documentarizada, o el documental-ficcionado. Un genero crudamente despojado de artificios; composiciones domésticas y solemnes cuya sencillez, por si…
Ver entrada

La jungla interior, expedición por el interior humano

Juan Barrero es uno de esos directores de cine cuya experiencia académica es palpable en su primer largometraje, La jungla interior. Sobre todo se nota la influencia que ha tenido…
Ver entrada

Especial Woody Allen: La última noche de Boris Grushenko (1975)

Tras el viaje al futuro que supuso El dormilón Woody Allen se planteó varias opciones para su siguiente película (como terminaría siendo habitual en su carrera). Al final se decidió…
Ver entrada