Drive, estafa piramidal a gran escala

Tuve varias opciones de ver Drive en su momento. La primera cuando la estrenaron en Estados Unidos que coincidió que estaba por allí. La siguiente me salí de la cola en el último momento justo antes de comprar las entradas aquí en España por motivos varios y una tercera vez cuando la estrenaron en un cine en VOSE en Málaga que al final no pudo ser. Como veis parecía que el destino me estaba mandando señales.

He leído y escuchado mucho sobre Drive e incluso en este mismo blog se la eligió como la mejor película de 2011, así que no podía ser mala, ¿no? ¿Como iba a ser mala una película sobre coches y con Ryan Gosling, joder?

Se podría decir que Drive tiene todos los ingredientes para ser una obra maestra de nuestra era, sin embargo la sensación que me dejó al terminarla es como cuando vas a un restaurante y en la carta ves un plato que parece que va a ser impresionante, lo pides y cuando te lo comes te quedas en plan bleh. Algo no ha funcionado. ¿Habrá sido el cocinero o es que los ingredientes estaban caducados? Nunca lo sabremos.

El caso es que Drive no funciona y creo que el motivo primordial es que esta hecha para que sea la polla, y cuando haces algo pensando en que quieres que sea muy grande puedes cometer el error de crear una gran mierda. Exagerando un poco claro.

A continuación paso a enumerar esos detalles que, en el papel deberían haber sido la polla y que, desgraciadamente, se quedan en nada:

Estética: La estética es simplemente brillante y tengo muy poco que añadir en ese sentido. Hay que reconocer que está muy lograda y realmente la película entra por el ojo en todos los sentidos.

Coches: Una película llamada Drive, que tiene como protagonista a un especialista de cine especializado en coches tendría que tener dos cosas: buenos coches y buenas persecuciones. Bien, aquí aparecen buenos coches, pero de refilón y hay una persecución que dura menos de cinco minutos. Desde luego una desilusión.

Actores: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston, Christina Hendricks y Ron Perlman entre otros. Joder, hasta Pablo Motos hubiera hecho una jodida obra de arte con este cast, y aquí la magia brilla por su ausencia.

Mafia: Una trama mafiosa bien realizada suele ser sinónimo de calidad. Aquí hay una trama mafiosa, pero nos cuentan tan poquito de ella que es imposible que nos llame si quiera la atención.

Música: Había oído que la banda sonora de Drive era una maravilla y que la película tenía una música que nos haría llegar al cielo. Bien, ¿Cuantas canciones suenan en Drive, dos?

Como veis no dejo títere con cabeza y me arriesgo a ser apaleado por un grupo de indies a la salida del Ocho y medio, pero lo cierto es que Drive me pareció más uno de esos vídeos de Vimeo que se hacen muy famosos por un día que una película a tener en cuenta.

A continuación os dejo con un Drive que sí que merece la pena: