Disney+, deliciosamente incompleta

Abrir Disney+ por primera vez es como entrar en un supermercado en el que tienen todos los sabores de helado que te gustan pero no hay absolutamente nada más. Tienes helado de chocolate, de vainilla, de fresa, de guacamole y nachos, de pera confitada, de cereza y de curry, pero no tienes al lado nada que las acompañe. Claro que quieres entrar a ese supermercado y ponerte hasta las botas de helado de pistacho, pero más te vale acompañar la dieta con algo más o al cabo de tres días no vas a querer volver a probar el helado jamás.

Disney+ The Mandalorian

Disney+ es un servicio de streaming que no debería ser visto como una alternativa real a ningún otro, sino como un aperitivo delicioso que no va a calmar tus ganas de ver cine y series. Claro que tienes un montón de clásicos Disney (tanto cortos como largos), películas de Marvel y Pixar, Star Wars, los Teleñecos, Los Simpson y series y telefilms originales de Disney Channel, pero la gran mayoría de los contratantes ya las hemos visto una y mil veces, las compramos en diversos formatos y las vimos en cines religiosamente. Entonces, ¿por qué nos debería importar Disney+?

Yo no tengo hijos -¡ni ganas!- pero está bastante claro que este es un componente imprescindible para tenerles entretenidos durante horas. Lo más inadecuado que pueden ver es un Pato Donald bastante cachondo en Los tres caballeros o algún episodio más allá de la temporada 11 de Los Simpson. Mientras que HBO, Netflix, Filmin, Amazon e incluso Flixolé apuestan por el contenido adulto mezclado con pequeñas perlas para los chavales, Disney+ ha decidido centrar sus esfuerzos en complacerles a ellos. Y no está mal, eh. Solo que a un adulto, por muy marvelita, Disneyófilo o jedi que sea, le va a durar un par de tardes.

Disney+ The Mandalorian

El problema es que muchos canonizaron a Disney + antes de salir. “¡La muerte de Netflix!”, anunciaban. “¡Fíjate: El Halcón y el Soldado de Invierno, Hulka, Wandavision, The Mandalorian, Loki!”, como creyendo que iba a salir todo a la vez y no en el plazo de un año y pico y a episodio semanal para no atragantarnos. Nadie niega que The Mandalorian sea una buena serie, y que haya buenas ideas entre el catálogo de originales de Disney+. Por ejemplo, se me hacen imprescindibles los Pixar Sparkshots o el Circuito de Cortos de Disney, que capturan bastante la esencia de lo que uno podría esperar del servicio en un mundo ideal.

¡Y no solo eso! Además, rescata un montón de películas camp de los 70, cortos difíciles de encontrar, series maravillosas como Gravity Falls, una escena exclusiva claramente recortada de Toy Story 4, algún que otro recuerdo de nuestra infancia (que tengan El pato Darkwing y Gárgolas enteras da la vida) y series que se nota que nacieron siendo una gamberrada pero se aguaron por el camino (hola, High School Musical: el musical: la serie). La posibilidad del catálogo es infinita.

Y, sin embargo, se nota que hay mucho material y poco cariño detrás. Falta amor y mimo. Por poner solo unos ejemplos: Los Simpson tienen el formato incorrecto (comiéndose chistes visuales y creando composiciones de plano difíciles de ver), series como Patoaventuras o Los Vengadores: los héroes más poderosos de la tierra están desordenadas, a veces no hay subtítulos ni audio en castellano, ¡y otras salta un audio que no es de tu país de forma aleatoria! Ahora ya sé cómo suena Dipper, de Gravity Falls, en alemán. Gracias, Disney+.

La herramienta de búsqueda es una pesadilla: ¿Quieres ver todas las películas disponibles de los Muppets? Bueno, pues tienes que buscar primero “Muppets” (para apuntarte Los Muppets, El tour de los Muppets, Muppet babies 2018 y Los teleñecos en cuentos de Navidad) y luego “Teleñecos” (para ver La película de los Teleñecos, El gran golpe de los Teleñecos y Los Teleñecos en la isla del tesoro). Sin embargo, aún falta El show de los muppets, otras siete películas, la serie de 2015, diferentes rarezas (Muppets Tonight, Muppet Babies de 1984 y decenas de especiales televisivos). ¿Veis por dónde quiero ir? Disney+ se queda, de momento, en la corteza de prácticamente todo, convirtiéndose en una aplicación ideal para iniciarse pero no para sumergirse en dichas franquicias.

¿Quieres ver todas las películas de Marvel? Mala suerte: faltan unas cuantas, desde Iron Man hasta Spider-Man: Homecoming. ¿Quieres seguir todo Star Wars? Olvídate de las dos películas de los Ewoks, Droids, Star Wars Resistance o Star Wars Forces of Destiny. ¿Te apetece ver las series de Marvel de los 90? Este no es tu sitio. ¿Y series como Pepper Ann o Findemanía? Pues tampoco, mala suerte. Disney+ será, en el futuro, un volquete de todo Disney (no me cabe duda al respecto), pero ahora mismo es una historia de amor que no ha acabado en beso. Un polvo que esperabas con muchas ganas y ha sido bastante normalito. 

Muchos pueden argumentar que un niño no se fija en el orden de los episodios, en si hay series antiguas o hay subtítulos de una serie de los 90, ¡y es verdad! Pero Disney+ no puede sustentarse exclusivamente en su público infantil. Deben ser conscientes de que gran parte de su público actual viene de adultos que también disfrutan de sus productos y consumen su merchandising. Reducir “Disney” a “niños” es no darse cuenta de que se trata de un imperio megalómano en el que van a intentar que quepa todo el mundo.

Entonces, ¿merece la pena Disney+? Depende: si tenéis tres personas con quien compartirla, sus 15 euros al año pueden salir muy a cuenta, especialmente cuando empiecen a llegar el resto de sus producciones originales. Si lo que estáis esperando son grandes sorpresas y proyectos arriesgados, os habéis confundido de servicio de streaming. Y si tenéis hijos, pues qué os voy a decir que no sepáis: puede llegar a ser imprescindible, siempre que estéis dispuestos a ver Cars 3 ochocientas veces. A mí me suena a octavo círculo del infierno, eso sí.

No quiero acabar esta review pichí-pichá sobre Disney+ sin una nota de color: sí, el menú es algo complicado de entender, el motor de búsqueda es directamente malo… Pero la opción de Extras que ofrecen muchas películas es digno de ver e imitar: comentarios, escenas eliminadas, making-ofsPoder ver Los últimos jedi con el comentario de Rian Johnson sin tener que pasar por el formato físico es toda una gozada. 

15 euros es una cena en el VIPS cuando salgamos de este horrible mundo postapocalíptico. Tú verás si te compensa o no.