Día raro en el Festival de Sevilla

Día raro el de ayer en el Festival de Sevilla. Cuatro películas vistas pero difícil ponerles palabras. Será que el cansancio de toda la semana empieza a hacer mella y uno empieza a tener el cerebro derretido.

20111110-212124.jpg

Lo único bueno del día fue Shame de Steve McQueen por la que Michael Fassbender ganó la Copa Volpi en el pasado Festival de Venecia. Ya dije en su momento que, si las cosas no se torcían, Fassbender estaba destinado a ser uno de los grandes y aquí lo tenemos en todo su esplendor. Desgraciadamente, Shame no se estrena hasta febrero del año que viene en nuestro país y me sabría mal hablar maravillas de ella sabiendo que tendréis que esperar aun unos meses para verla (de hecho ni siquiera se ha estrenado en Estados Unidos). Además es la película de clausura con lo que no tiene posibilidad de llevarse ningún premio y ni siquiera puedo jugar a las quinielas.

20111110-212139.jpg

La segunda rareza del día fue encontrar una película israelí en la programación. Agradecería a algún experto en política internacional que me aclare desde cuando Israel forma parte de Europa porque la verdad no me cuadra mucho con mis conocimientos geográficos. ¿Será desde participaron en Eurovisión? El caso es que Policeman durante su primera hora nos cuenta el día a día de un policía israelí muy machote, después nos cuentan una historia de unos jóvenes rebeldes aspirantes a terroristas, también israelíes, y como al final todos se encuentran. Al final ni siquiera es interesante como retrato social de un país que sigue siendo una gran incógnita.

20111110-212149.jpg

Ya con lo de Holidays by the sea todo se tornó en incomodidad. Supuestamente es una comedia francesa muy fresca y divertida, y casi todo el mundo en la sala se reía un montón. Yo no. Humor chabacano, de trazo grueso que deja a nuestros Morancos a la altura de los Monty Python. Parece que el público se lo pasó muy bien y después en la rueda de prensa tuvo la osadía de decir que todo era un homenaje a Jacques Tatí, que el pobre tiene que estar revolviéndose en su tumba.

20111110-212201.jpg

Por último, pudimos por fin ver la película que inauguró el Festival, Los muertos no se tocan, nene de Jose Luis García Sánchez. Basado en una novela de Rafael Azcona pretende ser un homenaje/copia a las viejas películas de Berlanga/Azcona. Y muy bien conseguido que está. Una película vieja, caduca, exagerada, pero todo para mal. Yo me pregunto qué público tendrá esta película cuando se estrene. Los misterios del cine.