D’A Film Festival Barcelona 2019: “Los hermanos Sisters”, amor fraternal en la fiebre del oro

Jacques Audiard ha conseguido en apenas diez años desde el estreno de Un profeta, su primer film con éxito internacional, afianzarse como uno de los directores más importantes de Francia. Con su anterior film Dheepan (película de calidad bastante cuestionable) consiguió alzarse con la palma de oro a mejor película en el festival de Cannes. Su regreso a la gran pantalla con Los hermanos Sisters ha sido por todo lo grande, con un elenco de estrellas estadounidenses y apostando por el western, un género totalmente nuevo para él.

Los hermanos Sisters

A priori nada nos haría sospechar que Los hermanos Sisters es un western que destaque dentro del propio género. Joaquin Phoenix, John C. Reilly y Jake Gyllenhaal encabezan el elenco de una película de la que nunca sospecharías su origen francés. Sin embargo es una película que aboga más por un tono brutal, directo e incluso cómico e irónico respecto al propio género, que no por desarrollar grandes hazañas épicas entorno a grandes personajes heroicos. Los hermanos Sisters son dos personajes cegados por el dinero, dos mercenarios que aprovechan su suerte para lograr sus objetivos y sobrevivir en pleno siglo XIX. Charlie (Phoenix) es un personaje visceral, una máquina para matar que vive solo por la adrenalina y el oro, mientras que su hermano Eli (Reilly) tiene la esperanza de algún día poder llevar una vida normal. Este conflicto de intereses se desarrolla a través de un viaje (casi podríamos hablar antes de una roadmovie que de un western) que ambos emprenden para atrapar a un científico que ha descubierto una formula para descubrir oro. 

Los hermanos Sisters es una película llena de giros de guion que rompen con las expectativas puestas en el espectador. Es un relato cambiante y caótico, como debía serlo la América en vías de civilización en la que se desarrollan los hechos. Audiard no se encarga de repetir simplemente motivos ya vistos dentro del género sino de reinventarlos y girarlos. Algo que queda completamente claro con el final de la película. Un western bruto, melancólico, utópico muy bien interpretado y que entretiene y sorprende por partes iguales.