Como pez fuera del agua, una eficiente comedia para pasar el rato

Promocionada por el éxito de dos millones de espectadores en Italia, Como pez fuera del agua es una eficiente comedia para pasar el rato a cargo de Riccardo Milani (Roma, 1958), experimentado realizador de series y películas para televisión. Este dato no es baladí, pues la pieza pedía mayor radicalidad en el tratamiento del tema, pero se ha buscado amoldarla a los parámetros de la televisión mayoritaria y conformista.

Como pez fuera del agua

El protagonista, Giovanni, forma parte de la élite del poder, pues lidera un “think tank” que presenta ante la Unión Europea distintos informes para hacer vivibles las ciudades y, sobre todo, integrar las barriadas más marginales. Giovanni está separado de Luce, que experimenta con perfumes en la Provenza, y vive junto a su hija Agnese en un piso amplio del centro de la ciudad asistido por una empleada doméstica rusa. Mira por dónde, la realidad le estalla en la cara cuando su hija adolescente se enamorisca de un chico (Alessio) que vive en uno de esos barrios, Bastogi, donde lo más leve es que el bloque carece de ascensor. El padre de Alessio pasa sus “vacaciones” en el penal, la madre sobrevive sirviendo comidas en un asilo y dos tías gemelas, medio hermanas de su padre, se dedican a robar en las tiendas, pues padecen el síndrome de compras compulsivas.

Giovanni sigue a su hija y aterriza en esa realidad de inmigrantes que ponen música estridente o guisan platos nacionales cuyos aromas inundan los pasillos del bloque para desesperación de los italianos. La tensión entre el atildado burgués Giovanni y el mundo de Alessio no puede ser mayor; pero Monica, la madre de Alessio, coincide con Giovanni en la necesidad de controlar de cerca a los dos adolescentes. Esta situación, tan incómoda de entrada, va a hacer cambiar poco a poco a Giovanni.

Como pez fuera del agua

Comedia de contrastes, Como pez fuera del agua basa su humor en las pericipecias de Giovanni y la contraposición entre su tipo de profesional con educación superior, culto, viajado y con relaciones sociales, frente a la familia de Alessio que ha carecido de recursos y de estímulos para salir de la tentación de la delincuencia, y presenta un nivel sociocultural bajo. Este contraste funciona bien y hay momentos de humor bastante logrados, aunque al tratamiento del conjunto le falta radicalidad, esto es, llevar la comedia más hacia el esperpento o llegar al fondo en las situaciones que presenta. Por eso decíamos más arriba que el director parece curarse en salud y buscar en todo momento ese tono televisivo que permita —con las aristas limadas— una difusión para el gran público, sin incomodidades. 

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