Cars 2, ingenuidad y preciosidad

Si hay una obra de Pixar que tiene detractores esa es Cars. Se podría decir que es la más incomprendida y vilipendiada del estudio, aunque yo personalmente creo que, como siempre, la gente se equivoca y yo llevo la razón. Cars no era tan mala, de hecho ni si quiera era mala, pero la gente se dejó llevar por las expectativas.

Cars 2 hereda todos los detalles de su predecesora. Eso significa que si en Cars el argumento era infantil, en Cars 2 también, y si en Cars el cuidado por los detalles era sublime aquí lo es más. Aunque hay una sutiles diferencias que hace que, para mi gusto, Cars 2 sea una película más apta al público adulto.

Uno de los problemas de Cars, para mi gusto, era que la trama era exageradamente infantil. Esto no es malo de por si, pero nos habíamos acostumbrado a que Pixar nos deleitara a los adultos con tramas maduras y complicadas que claramente los niños no entendían. Los niños se quedaban con la superficie y nosotros, los mayores, nos quedábamos con lo que se leía entre líneas.

En Cars 2 la trama es también muy infantil, sin embargo hay una subtrama, todo el tema de espías, que es un homenaje al cine de Bond y de espías con clase que tan bien se hacía antes. Y claramente eso un niño no lo va a entender jamás. Por no hablar también de todo el mensaje ecologista que embarga el metraje, mensaje que tampoco los niños sabrán entender.

Un gran fallo para mi gusto de Cars 2 es la de dejar a Rayo McQueen en segunda fila y elevar a protagonista al personaje de Mate. Creo que mate es un personaje que funciona muy bien como secundario, pero como protgonista es realmente cargante y creo que a ratos podemos llegar a pensar “Que tío más pesado”.

Sin embargo creo que lo poco malo de Cars 2 se olvida cuando nos quedamos embobados con todos los detalles, cuidados al milímetro, que vemos en pantalla. La recreación de París, Japón, Londres e Italia son realmente brutales y Pixar demuestra una vez más que puede hacer lo que quiera, que no tiene límite.

No hay mucho más que decir sobre Cars 2. Yo os animo a que la veáis con inocencia y os olvidéis por un día de que sois adultos, porque así la podréis disfrutar mucho más.