On the beach, esperando la hora final

Viendo esta película, uno no deja de pensar en lo mucho que han cambiado las películas de catástrofes, de cómo la imposibilidad de medios no frenaba las ganas de contar según que historias, pero lo realmente cierto, lo que pienso todo el tiempo viendo esta cinta es ¿Cómo narices engañaron a estos cuatro actores para hacerla? … que seguramente no fue así, que ellos aceptarían porque la historia es increíble, y lo vale, pero casa poco con las carreras de Gregory Peck, Ava Gardner y Fred Astaire, y un poco menos con la de Anthony Perkins.

Cuatro grandes nombres para lo que en su momento no pareció ser una gran producción, filmada en blanco y negro porque seguramente favorece la atmosfera angustiosa de la película, y porque el no es necesario para esta historia, de hecho, el coló sobra en toda la trama.

Angustia, oscuridad y asfixia es lo que trata de contarnos La hora final, que narra los últimos días de la especie humana sobre la tierra después de la nuclear que amenazaba la sociedad de la guerra fría, donde Australia, es el último reducto con supervivencia de seres humanos no enfermados por la radiación, donde se describen con detalle los efectos de este tipo de armamento sobre el común de los humanos, y el cual se difunde como un elemento de extermino, casi justiciero, a través del aire que es necesario para que los humanos puedan vivir.

La hora final está cargada de planos magníficos, de escenas de submarinos y barcos militares, de escenas donde lo que se dice en la imagen es aún más importante que lo que ninguna palabra podría expresar, pero aun así, los diálogos son fascinantes, con reflexiones de todo tipo sobre la existencia, la estupidez y las consecuencias de los humanos, reflexivos ante sus últimos días, pensando incluso en ser observados por otras culturas, extraterrestres, que miran con sorpresa como nos destruimos sin el menor de los sentidos.

la hora final

Mención aparte merece el personaje de Fred Astaire, con unos diálogos, una composición y una actuación fascinantes, rematados con una reflexión final sobre el origen y causas de la destrucción de la especie humana que te dejan sin palabras, justo eso… sin palabras.

El resto de actores, y los otros tres protagonistas, tiene actuaciones geniales, seguramente, y lo digo sin miedo a mis palabras, de las mejores de sus carreras, y que no suele ser mencionada en las listas de películas imprescindibles, seguramente solo por tratarse de una historia de ciencia ficción, porque, esta sí, es en lo más purista de su definición, y de gran calidad, he de añadir.

Los detalles, la historia y el desenlace, los dejo para quien se aventure a 129 minutos de cine en blanco y negro, de gran cine en blanco y negro, disfrutadla.

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