Atlántida Film Fest 2020: “El escritor de un país sin librerías”, un documental en estado crítico

A veces uno no es profeta en su tierra y tiene que marcharse lejos para iluminar a otros lejos de allí o darles la pastillita roja que les liberará y les llevará al mundo real. Esto es lo que ocurre con Juan Tomás Ávila Laurel, un escritor nacido en Guinea Ecuatorial en los años sesenta que reside en Cataluña desde hace tiempo y que visita a su familia y amistades de vez en cuando, un enamorado de su país que se lamenta de como se encuentra en la actualidad bajo el gobierno del presidente de la República, Teodoro Obiang Nguema.  El documental El escritor de un país sin librerías, del director y periodista catalán va a seguir a este culto autor en uno de estos viajes de regreso a su hogar o la ciudad de Malabo, un lugar con rincones donde parece haberse detenido el tiempo en el pasado y otros más modernos donde la juventud disfruta de la música actual o deportes como el fútbol ¡si acaso no hay apagón nocturno!

El escritor de un país sin librerías

La independencia del país para con España, allá en 1968 ¡cantado en forma de himno por los estudiantes! en vez de traer paz y progreso significó un nuevo comienzo con nuevos dictadores que aprovechándose de las maravillas y bellezas de Guinea disfrutó y aún disfruta de una vida rica y poderosa que resulta insultante si la comparamos con la de la mayoría del pueblo. Desigualdades entre ricos y pobres que el escritor no se cansa en criticar allá por donde pasa pero que caen en saco roto ¡ni las huelgas de hambre a distancia funcionan! 

La cultura está esposada y la creación artística cohibida y prohibida si entra en conflicto con el gobierno. Ante este panorama solo algunos valientes se atreven a levantar la voz y criticar duramente con carta o rap a un presidente que hace oídos sordos. Es más importante celebrar su cumpleaños con todo tipo de festejos y pompa que dar solución a los verdaderos problemas de sus ciudadanos, cantar y alabar su persona en radio y televisión que intentar socorrer a los más necesitados y rescatar viejas costumbres que son la verdadera identidad de su pueblo. En vez de prometer ayuda y consuelo mantiene entretenidos con pan y circo a la población que ciega se deja convencer, acallando a los contrarios y encerrando sus ideas y propuestas tras unos muros de piedra. 

Un contenido tan denso y una visión tan seria se merece momentos de pausa más relajados en los que el director aprovecha para introducir animación por un tubo que queda muy bien en comparación a la realidad documentada en cámara y otros audiovisuales con protagonismo de las redes sociales o capturas de videos en teléfonos móviles. Entre compras de pescado vivo, charlas y conferencias en guineano o castellano y comidas familiares con foto grupal incluída conocemos y reconocemos la problemática del país dándonos cuenta de que ese hombre que hace gimnasia en sus ratos libres, escribe en su portatil y se baña en las aguas del mar como en el pasado ¡una forma de fusionarse con la naturaleza y paisaje que lo rodea! tiene más razón que un santo. Sus mundos imaginarios o Panga Rilene, su Arde el monte de noche o el ensayo de Derecho de pernada están más cerca de lo que pensamos, acaso rozan primero y ahora tocan una piel curtida en mil batallas que no dejan marca física pero si psicológica agotando al más osado.

El escritor de un país sin librerías

El salpicaíto de canciones modernas y de tradición ayudan a la rápida comida y digestión de El escritor de un país sin librerías, un que separa el grano de la paja y no se entretiene parándose en minudencias que acaso nos aparten de la problemática planteada. Film-denuncia que supone un peligro según en que partes y según que testigos pero una revelación necesaria en tiempos de paz armada.

Juan Tomás Ávila Laurel volverá a la que no es su casa en España amando lo que no puede tener y añorando un tiempo presente que ya está perdido y un futuro que pinta complicado ¡como ese autobús que corre más que tú! Islas con aguas teñidas de sangre, voces que piden a gritos libertad y justicia o un poeta entre nosotros que camina a la pata coja porque le cuesta caminar.

El escritor de un país sin librerías (Marc Serena, 2019)

El escritor de un país sin librerías