Hale County This Morning, This Evening

Americana Film Fest: «Hale County This Morning, This Evening», belleza vacía


La presente edición del contiene en su programación una sólida apuesta por el cine documental. Cuenta con siete documentales en su parrilla, cuatro de ellos nominados al Oscar a mejor película en su pasada edición, incluyendo la ganadora. Entre las nominadas estaba Hale County This Morning, This Evening, opera prima del director afroamericano RaMell Ross. 

Hale County This Morning, This Evening

Pese a que el género en muchas ocasiones está lleno de películas que siguen unas estructuras narrativas encasquetadas con fórmulas que se repiten, siempre es de agradecer aquellas obras que generen nuevas formas de mirar, de explicarse a sí mismas y nuevos retos conceptuales y narrativos para el espectador. Pero los nuevos formatos y apuestas por el simple hecho de ser nuevos no siempre aseguran un buen funcionamiento de las obras. En el caso de Hale County This Morning, This Evening sí que le ha servido para cosechar cierta fama internacional y ganar una gran cantidad de premios en festivales. Pero el formato narrativo y visual desplegado en la obra contiene algún que otro hueco vacío y falto de coherencia. 

Hale County This Morning, This Evening es ambiciosa y apuesta por tres líneas diferentes por las que uno se puede agarrar. En primer lugar la exploración de la comunidad afroamericana del Black Belt del sur de los Estados Unidos. En segundo lugar, el desarrollo de personajes concretos dentro de esta comunidad a los que acercarse de una forma más directa y empírica. Y por último, un dispositivo lírico y poético que empaña toda la obra. En general, la sensación es que ninguna de estas líneas acaba de funcionar completamente pero sí que tiene cierta coherencia en su conjunto. La comunidad retratada es descrita de una forma bastante superficial, captando algunas ideas y conflictos y retratando momentos de varias personas que en su conjunto pueden resultar anecdóticos. Los personajes, incluso sirviéndose de cartelas para que el espectador sepa situarlos, quedan desdibujados y poco construidos de manera que cuando algo importante les ocurre las sensaciones son frías. La lírica de la película a través de preguntas filosóficas lanzadas al vuelo, paisajes hermosos, timelapses de amaneceres  y carreteras, distrae a la vez que hace de pegamento entre todas las partes de la película. Todas las líneas tratadas en la película dibujan cosas sumamente interesantes pero ninguna consigue explotarse con fuerza. El resultado final de la película, pese haber contado con Apichatpong Weerasethakul como creative advisor, es más anecdótico que emotivo. 

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