A Roma con amor, Woody Allen empieza a chochear

Aún recuerdo la primera vez que vi una película de Woody Allen. Tenía 18 años y no sabía muy bien que película ver en el cine y al final nos metimos a ver La maldición del escorpión de Jade. Desde entonces no he fallado a un estreno suyo en el cine (miento, a uno sí) y he procurado ver toda su filmografía (aunque aún me queda alguna que otra pendiente). No se si esto es suficiente para considerarse un fan, pero solo os quería meter en el contexto.

Tenía muchas ganas de ver A Roma con amor, y más sabiendo que él iba a volver a actuar y que, además, el resto del cast era simplemente sublime. Quizás fuera el hype que me jugó una mala pasada como ya hizo con Si la cosa funciona, por ejemplo, pero creo que puedo decir que A Roma con amor es una mala película.

La trama se divide en varias historias de diferentes personajes, totalmente inconexos entre si, algo de extrañar ya que el director nos tiene acostumbrado a historias que confluyen en algún punto. Además apuesta un poco por la fantasía dada la naturaleza de algunas historias (la de Alec Baldwing y Jesse Eisenberg por ejemplo) y por la tontería en otros (la de Roberto Benigni).

Sin embargo lo que me dejó con peor sabor de boca de todo esto es que ninguna de las historias que nos cuenta A Roma con amor era brillante. Si acaso la protagonizada por Woody Allen es simpática y te echas unas risas, pero nada va más allá y no se si esto es pretendido o es que la edad está jugando en contra del director.

Ahondemos un poco más en la historia de Roberto Benigni. ¿Que nos quiere contar el director con esto? ¿Cual es la moraleja? ¿Que tiene que ver esta historia con el amor? Demasiadas preguntas y pocas respuestas.

Tampoco voy a desgranar la trama al completo y os dejaré a vosotros que ejerzáis de jueces y la disfrutéis en la medida que podáis, ya que esto del cine es tan subjetivo y relativo como la misma mente humana y esta es solo mi impresión, aunque algunos aún no hayan entendido esto.

Otro tema llamativo es que pese a ser la primera vez que vemos a Allen rodar en Roma no hemos disfrutado de la ciudad en si. Manhattan era un claro homenaje a Nueva York, Match Point nos mostraba la mejor cara de Londres, Midnight in Paris poseía una escena inicial que te enamoraba de la ciudad francesa pero aquí no hay nada de eso. Como digo, llamativo.

Con respecto a los actores no hay mucha queja, todos están muy bien en sus papeles y lo que no funciona, a mi parecer, es la historia, el guión. Esperemos que este solo haya sido un bache (más) en la carrera de Woody y que en los próximos largometrajes aún podamos disfrutar de esas grandes historias a las que nos tiene acostumbrados.