Festival de San Sebastián 2019 (Otras secciones): “Sorry we missed you”, “Los miserables” y “Répertoire des villes disparues”

En el paseo por otras secciones la bocina ha tocado con Los miserables, la estupenda obra que representará a Francia en los Oscar. Además, otra Perla nos lleva al Reino Unido de Ken Loach y en Zabaltegi vimos terror intelectual…

PERLAS: Sorry we missed you (Ken Loach) **

Sorry we missed you

Si disfrutas del cine de Ken Loach, estás de enhorabuena: Sorry we missed you es, sin duda, una película del director inglés. Y eso significa lo que significa: un film reivindicativo sobre los problemas de la clase obrera en Reino Unido. Tristemente, no es mi caso. Ken Loach lleva aburriéndome desde hace un tiempo. Con Yo, Daniel Blake (que ganó el Premio del Público en el festival de Donosti de 2016) ya se sentía agotamiento, pero en este nuevo filme repite una vez más los clichés de aquella hasta la extenuación.

En este caso, el director arremete contra las empresas que buscan conductores y te aseguran que tú eres tu propia empresa con tus propios horarios, su poco corazón y sus condiciones absurdas (por entendernos, un Glovo o un Deliveroo de la vida). Para rematar la faena, también introduce la figura de un hijo grafitero y respondón construido con absoluta aleatoriedad y que va cambiando de personalidad durante el filme en un extraño vaivén. Es esta parte, la del adolescente al que nadie entiende (y, por cierto, totalmente desligado con la realidad teen de 2019), la que se hace más bola en una película que funciona como acumulación de desgracias. Si empatizas con los personajes, vas a vivir una auténtica montaña rusa de sentimientos. Si no, espero que estés dispuesto a disfrutar de pornografía sentimental.

Loach confía en actores desconocidos para los papeles principales (los únicos con cierta profundidad), y acierta de pleno: Kris Hitchen y Debbie Honeywood (que interpreta a Abbie, una cuidadora de necesitados muy devota por su trabajo y que no recibe las condiciones que merece) tienen una química muy potente en pantalla, que levanta un guión que cae en el agujero de gusano y en la máxima de que cuantas más cosas malas les pasen a los protagonistas, más intensa será la película. El cine social de Loach no se identifica por ser precisamente sutil, pero en Sorry we missed you cruza una nueva línea pintando con brocha gorda una situación que merecía más matices


PERLAS: Los miserables (Ladj Ly) ****

Los miserables

La Francia que Los Miserables nos muestra no es una Francia real, ni los policías lo son. Pero dentro de toda ficción se esconde algo de realidad, y Ladj Ly, el director del film que ha sido propuesto por Francia para entrar en la carrera por los Oscar, lo sabe muy bien. Sí, lo que vemos en la película son estereotipos, pero evolucionados y adaptados al siglo XXI, en los que no todo es blanco ni negro y no se puede confiar al cien por cien en nadie sin ponerlo en una escala de grises. 

¿Quién tiene la voz de la razón en Los miserables? ¿El policía que registra una casa sin orden en busca de un niño delincuente? ¿Ese niño, que ha robado una cría de león y sufre las consecuencias? ¿O quizá el llamado “Alcalde”, que tiene a varias facciones del barrio bajo su poder? Lo que Ladj, activista contra el abuso de poder de la policía, nos quiere mostrar, es que cada cual ostenta sus propias razones y sus propios motivos para comportarse como lo hace. Es más: en lugar de brutalizar a los tres policías protagonistas del filme, el director los humaniza, dándonos acceso a su vida más privada y tratando de llamar a la concordia y al sentido común. 

Al margen de lo que quiere mostrar la obra, que da para un análisis muchísimo más exhaustivo, Los miserables es una película que sabe, como pocas, medir su tempo. En los últimos 15 minutos, la acción a raudales no tiene nada que envidiar a otras grandes producciones, pero esta acción no tendría sentido sin su preparación previa durante el resto del metraje, más pausado y cocinándose a un ritmo lento pero seguro. El film sabe mostrar todas sus cartas y formar un castillo con ellas antes de derribarlo sin miramientos. Una absoluta joya. 


ZABALTEGI: Répertoire des villes disparues (Denis Côté) ***

Répertoire des villes disparues

Se agradece una sección como Zabaltegi en el Zinemaldi, donde caben todos los proyectos marcianos que no tienen sentido en el resto de secciones. Aunque nunca es la que levanta más furor, sí es responsable de que podamos ver películas de fantasmas en pleno festival de cine de clase A. No es poca cosa.

En Répertoire des villes disparues vemos una historia de pueblos infestados por fantasmas en clave contemplativa, dramática y alejándose del terror a zancadas. Por supuesto, no es tan fácil y a veces cae en clichés del género (hay un fantasma mal iluminado bajo una escalera, por ejemplo), pero pronto vira y corrige sus errores para ser la película que quiere ser: una metáfora de la muerte y el olvido a través de los fantasmas que aún quedan presentes. 

¿Obvio? Sí. ¿Lento? Un poquillo. ¿Sorpresa agradable? Pues también, especialmente en un festival que parece fascinado por las películas contadas siempre de la misma manera y que rechaza la innovación en otras secciones. ¡Que Zabaltegi dure muchos años!