31 películas para un marzo apocalíptico

Todos vamos a morir, esto no admite discusión. Que no será por culpa del dichoso coronavirus es más que probable. Que estemos aquí alguno de nosotros para verlo ya lo podemos hablar. Lo que sí hemos visto en más de una ocasión en pantalla es a la humanidad siendo diezmada, ya sea por un virus mortal, una hecatombe zombie o una invasión alienígena. Por ello, este mes de marzo nos preparamos para el Apocalipsis con películas que muestren como el planeta tierra y sus habitantes han sufrido su final o, al menos, sus últimos coletazos. Veamos como es el Apocalipsis en el cine.

12 monos (Terry Gilliam, 1995)

12 monos: Apocalipsis en el cine

En el pasado, alguien liberó un virus mortal que diezmó la población y obligó a los supervivientes a vivir bajo tierra. Terry Gilliam lleva al señor Bruce Willis de viaje en viaje tirando porque le toca y a Brad Pitt haciendo monerías a su lado.


28 días después (Danny Boyle, 2002)

28 días: Apocalipsis en el cine

Grabada con cámaras digitales de alta definición a inicios de siglo, Danny Boyle ideó un Reino Unido completamente diezmado donde el planteamiento de que el hombre es un lobo para el hombre tomaba un carácter literal.


500 días juntos (Marc Webb, 2009)

500 días juntos: Apocalipsis en el cine

Parecía que iba a marcar un antes y un después en las comedias románticas, aunque a veces sea más un drama que cualquier otra cosa, y es que las canciones de The Smiths y el amor en vano son los mejores virus para pasar este marzo.


América 3000 (David Engelbach, 1986)

América 3000: Apocalipsis en el cine

Puede parecer un clon desganado de Mad Max, pero lo cierto es que es eso y más. Tras la guerra nuclear de 1992, las mujeres guerreras han dominado el mundo, y solo dos hombres podrán enfrentarse a ellas tras encontrar un búnker perteneciente al Presidente de EEUU. Mientras, la humanidad ha inventado un nuevo lenguaje, incluyendo la palabra “plasticoguay”, que sustituye al “guay” de hoy en día. Para ver y no creer.


Attack the block (Joe Cornish, 2011)

Attack the block: Apocalipsis en el cine

Stranger Things no sabe lo que es un homenaje a los 80 en comparación con Attack the Block. Esta pandilla chusma de suburbio que coge a un alien y le da para el pelo sirve para, a pesar de sus limitaciones técnicas, hacerte pasar un rato de maravilloso y llano entretenimiento preapocalíptico. Súper recomendable.


Bienvenidos al fin del mundo (Edgar Wright, 2013)

Apocalipsis en el cine

En la tercera entrega de la conocida como la “trilogía Cornetto” de Edgar Wright, cinco amigos se reencuentran tras 20 años para completar un pub crawl, pero algo extraño empieza a pasar en el pueblo. The World’s End es una parodia de las películas apocalípticas y de ciencia ficción, con el humor (y similar cast) de las míticas Hot Fuzz y Shaun of the Dead.


Calle Cloverfield 10 (Dan Trachtenberg, 2016)

calle cloverfield 10: Apocalipsis en el cine

Tres personas se encuentran encerradas en un búnker. Fuera, parece que el fin del mundo ha llegado, pero la duda lo anega todo con una tensa dosis de paranoia. Solo por la exhibición de su trío protagonista, conformado por John Goodman, Elizabeth Winstead y John Gallagher Jr., la cinta posee los méritos suficientes para su defensa. Las interacciones entre los personajes y cómo se explora su psique a través de unos diálogos repletos de suspense es digna de elogio y convierte esta película en la mejor de una irregular saga.


City of Ember: En busca de la luz (Gil Kenan, 2008)

Apocalipsis en el cine

El planeta se ha hecho inhabitable, y una pequeña ciudad llamada Ember lleva varias generaciones viviendo bajo tierra. El significado de vivir al aire libre se ha ido olvidando, pero Lina (una joven Saorise Ronan) se ve involucrada en la misión de salir de la ciudad de las luces.


Contagio (Steven Soderbergh, 2011)

Contagio: Apocalipsis en el cine

Steven Soderbergh ya lo predijo hace nueve años.Vendrá de China, se propagara por el mundo como una epidemia y cundirá el pánico. 2020 Hashtag real en Twitter #Vamosamorirtodos.


Cuando el viento sopla (Jimmy T. Murakami, 1986)

Ni virus, ni zombis, ni falta de recursos naturales. A Jimmy Murakami le basta con una guerra nuclear desde la perspectiva de una pareja de ancianos para crear una película de animación tremendamente cruda y descarnada.


El día de la bestia (Alex De la Iglesia, 1995)

El día de la bestia: Apocalipsis en el cine

Por mucho que el ser humano se gane a pulso su extinción, bien por cabezón bien por ávaro pero siempre por estúpido, de vez en cuando ocurren milagros. En este caso, la estupidez que nos une como especie salva el día (o la noche). Alex de la Iglesia propone que un cura infiltrado en las filas del mal, un metalero de escasas luces y un fraude televisivo pueden salvar al mundo si se empeñan lo suficiente. Si algo así puede ocurrir me siento más que seguro.


El incidente (M. Night Shyamalan, 2008)

Cuando el incidente no es un accidente y los suicidios llaman a tu puerta reza a papa Shyamalan que tiene un sexto sentido protegido por señales en este, nuestro bosque y ten cuidadin con las plantas.


En la puerta de casa (Chris Gorak, 2006)

Unas bombas estallan por la ciudad y se impone la histeria. Película que muestra perfectamente la obsesión que sienten algunos ante el peligro de una plaga mortal.


Estallido (Wolfgang Petersen, 1995)

Un virus procedente de un mono provoca una pandemia que pone a todo el mundo en alerta. Cambiamos mono por murciélago y tenemos una película de lo más actual.


Hijos de los hombres (Alfonso Cuarón, 2006)

Año 2027. Una sociedad al borde del colapso, una especie al borde de la extinción: el ser humano. Llevamos 18 años sin ver nacer niños. Los estados se derrumban, no hay economía, guerras y contaminación se apoderan del planeta. Un embarazo, una misión. Un objetivo. Con una estética más cercana a Gattaca que a otras películas distópicas donde los efectos especiales son protagonistas, Cuarón nos mete de lleno en la historia a golpe de grises y de planos secuencia. Ni los bombardeos de julio de 2005 hicieron que el mexicano moviera la producción a otro lugar que no fuera Londres. Sólo podía rodar allí. Crisis migratoria, religión, esperanza, muerte, vida, férreos gobiernos, anarquía, Hijos de los Hombres huele a asfalto, a barro y a hierro, pero también a hierba recién cortada.


Juerga hasta el fin (Seth Rogen y Evan Goldberg, 2013)

¿Qué peor manera de vivir el apocalipsis que rodeado de actoruchos con el ego como una catedral? El debut como directores de Seth Rogen y Evan Goldberg es una locura tan demente como hilarante. Con más cameos de los que el cerebro humano puede procesar, sin cortarse un pelo con la violencia y a ritmo de los Backstreet Boys: Juerga hasta el fin es una opción segura.


La amenaza de Andrómeda (Robert Wise, 1971)

Era un día tranquilo. Dejó de serlo cuando el satélite cayó cerca del pueblo. Había algo en él que contagió a todos los vecinos. Con esta premisa comienza esta historia de 1971, basada en el libro homónimo de Michael Crichton, que antes de Parque Jurásico había hecho más cosas. Como ésta. Con efectos especiales a cargo del no menos famoso Douglas Trumbull, responsable unos años antes de 2001 y otros años después de Blade Runner, y apoyada por un rigor científico al que ya no estamos acostumbrados en largometrajes de ficción, siempre quedará en nuestra memoria cinematográfica como una de las películas que mejor trata la aparición de un patógeno, en este caso mortal, y los siguientes trabajos de investigación y búsqueda de soluciones.


La hora incógnita (Mariano Ozores, 1973)

Un misil viene hacia España y va a destruir toda la vida que encuentre a su paso. Un grupo de personas no llegan a la evacuación y tienen que pasar sus últimas horas juntos, hasta que aparece una moto. Y la pregunta: ¿Quién merece montar en ella? Un espectacular trabajo del primer Mariano Ozores que no es perfecta, pero sí habla de cosas de las que ninguna otra película española hablaba en los 60.


La Jetée (Chris Marker, 1962)

En plena Guerra Fría, el temor a que el mundo acabase porque EE.UU y Rusia así lo quisieran atormentaba las mentes de aquellas personas que pretendían volver a los felices años 20 bajo una sonrisa inquieta. En los 60, mentes inquietas como Chris Marker decidieron que tocaba romper convenciones con una película que, en contra de los logros del cine, niega el movimiento. La que sería la principal fuente de inspiración para 12 monos de Terry Gilliam retrata la paranoia por la inevitabilidad del desastre y el miedo a la Tercera Guerra Mundial.


Mad Max: Furia en la carretera (George Miller, 2015)

George Miller reinventa su propia saga expandiendo su particular universo apocalíptico a través de códigos y personajes nuevos y creando seguramente la mejor película de acción de este siglo.


Melancolía (Lars Von Trier, 2011)

¿Puede una boda desencadenar un apocalipsis mundial? Casi, casi, amigos. La Melancholia de Von Trier es un cruel cuento familiar sobre el fin del mundo con bastante mala idea fraternal, pero tremendamente efectivo y contundente. La imagen final es el mazazo definitivo que te dice que arriba y abajo es el mismo sitio.


Perfect Sense (David Mackenzie, 2011)

Una película extraña que narra la descomposición de la sociedad fruto de una enfermedad que hace que los seres humanos perdamos, uno a uno, los sentidos. Pero sus imágenes, aún impregnadas de terror, son de una belleza innegable. A veces vídeo arte, otras un romance irresistiblemente ñoño que, en el fondo, esconde una terrible tristeza. Por momentos parece algo rodado por Malick y al momento se vuelve un telefilm, pero sus buenos momentos consiguen que el corazón se te encoja sin remedio.


Rocks That Bleed (Bertie Gilbert, 2015)

Un cortometraje ambientado en el último día de la tierra, pero el Apocalipsis del que trata ocurrió hace tiempo: la ruptura de la relación entre los dos hermanos protagonistas.


Segundo Origen (Carles Porta, 2015)

La película es una mierda, pero la persona que redacta estas líneas no quiere ser el único que ha perdido dos horas en su vida viéndola. Asumo que con varios litros de alcohol en vena, un par de cigarros de la risa y mucha predisposición, el ridículo homenaje a Bigas Luna que se marcan sus protagonistas en pleno apocalipsis debe de ser un descojone. Porque si hay un director al que recordar cuando la humanidad desaparezca, ese es Bigas Luna. También hay que follar en el Camp Nou, por supuesto. No, en serio, hay que ver esta peli.


Señales del futuro (Alex Proyas, 2009)

Nicolas Cage tiene la clave para evitar el Apocalipsis. Como era de esperar, el bueno de Cage actuará con calma para evitar el desastre.


Snowpiercer (Rompenieves) (2013, Bong Joon-ho)

Antes de tomar por asalto la meca del cine, Bong Joon-ho ya planteó un futuro apocalíptico donde solo sobrevivía un tren que circulaba a toda velocidad y donde las clases sociales funcionaban de forma horizontal en vez de de arriba a abajo.


Take Shelter (Jeff Nichols, 2011)

Jeff Nichols lo logra aquí. Consigue que me de miedo el fin del mundo ¿Miedo de qué? De lo que sea que vendrá de fuera, o sobre todo, de lo que vendrá desde dentro. Pánico a perder la razón a causa del miedo. A mi me da que la brutal escena en la que Michael Shannon tiene que decidir entre abrir una puerta o no puede ser una metáfora de cualquier paranoia preapocalíptica actual, pero al mismo tiempo, de cualquier realidad mundana en la que un ser humano puede sentirse absoluta y totalmente incomprendido incluso en medio de los suyos. El delirio profético está servido.


Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016)

Ahora que todos temen a un extraño virus que viene de Asia conviene ver las fatales consecuencias que podría tener en nuestra sociedad.


Tú, yo y el Apocalipsis (Iain Hollands, 2015)

Va a caer un meteorito sobre la Tierra, y todo el mundo entra en pánico. En esta miniserie británica de enrreversada trama, conocemos a un amplio elenco de personajes en sus últimos momentos de vida, cuyos caminos acabarán enlazándose por algún motivo u otro.


Zombieland: Mata y remata (Ruben Fleischer, 2019)

Zombieland: Mata y remata

La Zombieland original fue una película aclamada, y la secuela estrenada el año pasado no la pidió ni la esperaba nadie. Sin embargo, se trata de una película que juega con su propia irrelevancia, y se apoya en un humor meta y unas interpretaciones divertidísimas, destacando la incorporación de Zoey Deutch.


Zombies Party (Edgar Wright, 2004)

Zombies Party es el buque insignia de la trilogía del Cornetto. El planteamiento es básico, un triste hombre treintañero que se convertirá en héroe, alcanzará la plenitud adulta y tendrá siempre a su lado a su amigo retrasado. El sueño del cualquier sociópata.

EL APOCALIPSIS EN EL CINE

Con textos de @alexliam, @Chemadeangel, @CarltonPiedra, @Kaarlenberg, @Cmurciasanchez, @paulamcanizo1, @randymeeks, @humusus, @devuelta, @JesulinGonzalez, @juankiblog, @SonsolesYovanka y @julencin2000.