29 películas para un febrero poético

Este mes de febrero llega a nuestra cartelera Una vida oculta, la última obra del estadounidense Terrence Malick, que desde su regreso triunfal en 2011 con El árbol de la vida, lleva encadenadas cuatro películas de desbordante halo poético. Por ello, nos hemos elevado espiritualmente para ofreceros una selección de cine poético, un cine que apela más a los sentimientos y las sensaciones que a lo puramente narrativo. Elevaos con nosotros…

A GHOST STORY (David Lowery, 2017)

Cine poético: A Ghost Story

David Lowery se basta de un fantasma ataviado con una sábana y una dramática historia de amor para componer un abrumador poema sobre la metafísica del tiempo y la fragilidad humana ante el paso del mismo. Poesía visual y temática.


ALL THESE SLEEPLESS NIGHTS (Michał Marczak, 2017)

Cine poético: All these sleepless night

Una exploración de la generación millenial a través un año en la vida de dos jóvenes polacos. Los seguimos en sus relaciones, sus fiestas (sus muchas fiestas), cementerios, fuegos artificiales, en una Varsovia que cambia al ritmo de su generación.


ANTES DEL AMANECER (Richard Linklater, 1994)

Cine poético: Antes del amanecer

La primera película de la “Before trilogy” de Richard Linklater, en la que Jesse (Ethan Hawke) y Céline (Julie Delpy) se conocen por casualidad en un tren, y deciden pasar una noche juntos en Viena. Sus conversaciones mientras pasean por la ciudad crean una mágica burbuja de la que nadie querría salir.


COLUMBUS (Kogonada, 2017)

Cine poético: Columbus

En esta obra de Kogonada, Jin (John Cho) y Casey (Haley Lu Richardson) entablan una relación basada en la admiración por los edificios de la ciudad de Columbus, pero los planos estáticos, la arquitectura y la musicalidad de sus conversaciones son los verdaderos protagonistas.


EL CIELO SOBRE BERLÍN (Wim Wenders, 1987)

Cine poético: El cielo sobre Berlín

Una cinta sobre ángeles que se regocijan en la belleza de las historias más humildes, no hay nada más poético. En esta obra de Win Wenders el tiempo se detiene en un aquí y un ahora para transmitir de la forma más poética posible las alegrías y las desdichas de cualquiera de nosotros.


EL COLOR DE LA GRANADA (Sergei Parajanov, 1969)

Pretende ser el recorrido biográfico del poeta Sayat Nova a través de diferentes escenas. Una obra ante la que hay que enfrentarse con la calma del niño que simplemente no conoce aun los códigos de lo que está viendo, sin desesperar ni esperar entender, solo disfrutar.


EL QUE RECIBE EL BOFETÓN (Victor Sjöström, 1924)

Hay quien no la pondría aquí, pero para mí es pura poesía. El payaso que ríe cuanto más le pegan, el hombre acabado que nada puede hacer salvo rendirse, el poema de desesperanza trazado con imágenes mudas y el maravilloso blanco y negro. Pura poesía y reflexión moderna venida desde 1924.


EN EL CAMINO, DE CUANDO EN CUANDO, VISLUMBRÉ BREVES MOMENTOS DE BELLEZA (Jonas Mekas, 2000)

Nadie ha conseguido capturar lo poético de lo cotidiano como Jonas Mekas. En el camino, de cuando en cuando, vislumbré breves momentos de belleza, es un viaje de cinco horas que, bajo el lema “Life goes on”, conforma uno de los alegatos a la vida más hermosos jamás filmados.


FRESAS SALVAJES (Ingmar Bergman, 1957)

Un hombre mira un reloj sin manecillas en una ciudad vacía. Si hablar de Bergman en general es hablar del lirismo y lo onírico, en Fresas salvajes se multiplica. La pura esencia del director está en cada uno de los planos, que parecen susurrar versos visuales al espectador.


HOLY MOTORS (Leos Carax, 2012)

Las personas y nuestras máscaras. Una de las mejores películas que se han hecho nunca sobre la identidad, la apariencia y el noble arte de la actuación. Misteriosa e insondable.


JACKIE (Pablo Larraín, 2016)

Jackie de Pablo Larraín

Natalie Portman en estado catatónico navega a través del espacio y el tiempo para revivir los días de Jackie Kennedy, donde la narración queda de lado para bailar un pequeño vals vienés.


KNIGHT OF CUPS (Terrence Malick, 2015)

Historia algo trillada pero contada de una forma tal que es capaz de engatusar a cualquiera. Algunas escenas por si solas funcionan como pequeñas estrofas del gran poema que es la película.


KOYAANISQATSI (Godfrey Reggio, 1982)

La ciudad es vista como una jungla artificial en la que habitan animales de todo tipo, desde halcones nocturnos ante televisores hasta grandes ballenas de metal que surcan el horizonte. La obra magna de Godfrey Reggio es poesía visual, una oda triste sobre las consecuencias del progreso.


L’ATALANTE (Jean Vigo, 1934)

Una atmósfera delicada y de versos sencillos pero inolvidables, con escenas icónicas de la virginal Dita Parlo.


LA BELLA Y LA BESTIA (Jean Cocteau, 1946)

Un ejemplo de poesía visual, gracias a la creación de un mundo alucinado, una historia de amor loco y un Jean Marais que pronuncia ‘Belle’ como si le fuera la vida en ello.


LA DELGADA LÍNEA ROJA (Terrence Malick, 1998)

Cuando la belleza es ajena al horror de una guerra de reemplazo ¡Si Guadalcanal no viene a ti, ve tú a Guadalcanal!


LA GRAN BELLEZA (Paolo Sorrentino, 2013)

Sorrentino evoca a Fellini para reflexionar sobre la existencia humana y su tendencia a lo mundano, de no ser por la existencia de la belleza —la verdadera— estaríamos perdidos.


LA LINTERNA ROJA (Zhang Yimou, 1992)

Podríamos hablar aquí de una mezcla perfecta de lo ético con lo estético. La narración te lleva por caminos arcaicos pero su imagen te empuja al domino de lo regio debido a lo cuidado de su cromatismo y su estructura visual simétrica. La linterna roja duele aún a día de hoy.


LA VIDA DE PI (Ang Lee, 2012)

Un cuento narrado de una forma sin igual, gracias a los avances técnicos dignos de la época. Quizás previsible para algunos pero que no dejaba de cautivar por la vista.


LAURENCE ANYWAYS (Xavier Dolan, 2012)

Un regalo estético, muy capaz de comprimir visualmente la esencia del film, pero al mismo tiempo efectivísima en la narración de una transformación (más que del protagonista, que también, de su relación de pareja). Coge todo, lo bate, y te lo incrusta en el cerebro para siempre. Cuidadito con ella.


LES GARÇONS SAUVAGES (Bertrand Mandico, 2017)

Alucinada y delirante indagación sobre los límites del género, un adictivo chute lisergico de hipnotica imaginería queer.


PRIMAVERA TARDÍA (Yasujiro Ozu, 1949)

Cine poético: Primavera tardía

Una de las obras cumbre de uno de los directores que mejor ha sabido mostrar los pequeños gestos y preocupaciones de una sociedad en constante cambio como era la japonesa a mediados de siglo XX. Lo tradicional pelea contra lo moderno a la vez que toma consciencia de su solitario destino.


SOLARIS (Andrei Tarkovsky, 1972)

Cine poético: Solaris

Un viaje y visita ficticios al interior de la consciencia humana según Tarkovski. Deja volar tu imaginación y de vez en cuando regresa.


SUEÑO DE AMOR ETERNO (Henry Hathaway, 1935)

Cine poético: Sueño de amor eterno

Una de las grandes películas sobre el amor loco. No hay nada más bello que encontrarse al objeto de deseo en el reino de Morfeo.


THE FALL. EL SUEÑO DE ALEJANDRÍA (Tarsem Singh, 2006)

The Fall: Cine poético

Lo más parecido a ver una película Marvel pero habiendo pasado por la reescritura de guión de las grandes epopeyas hindúes. El vestuario y la puesta escena ayuda mucho a seguir pendiente. Como cuando te dicen que no eres guapo, pero que eres una barbaridad de simpático.


THE LOTUS COMMUNITY WORKSHOP (Harmony Korine, 2012)

Un cortometraje en el que Harmony Korine pone a Val Kilmer a interpretarse a sí mismo… interpretando a un speaker motivacional. Da un discurso en una pista de patinaje sobre hielo, e intercala esta historia con un paseo en BMX junto a Rachel Korine, donde van a alquilar un videojuego.


UNDER THE SKIN (Jonathan Glazer, 2013)

Cine poético: Under the skin

Una obra maestra que se pregunta acerca de qué nos hace humanos, regalándonos de paso algunas de las imágenes más bellas y terroríficas del cine de la pasada década.


UPSTREAM COLOR (Shane Carruth, 2015)

Cine poético: Upstream Color

La segunda película de Shane Carruth nos hace partícipes del desasosiego, vacío y sentimiento de pérdida de los personajes sin que tengamos necesidad de saber nada más de ellos.


WINDOW WATER BABY MOVING (Stan Brakhage, 1959)

Stan Brakhage filma y monta el nacimiento de su hija en una tarde de invierno prestando atención a unas pieles que se retuercen en mil texturas.


29 películas de cine poético

Con textos de @alexliam, @antoniobret_b, @ChemaAR, @CarltonPiedra, @Kaarlenberg, @Cmurciasanchez, @paulamcanizo1, @randymeeks, @humusus, @devuelta, @JesulinGonzalez, @jvallejoheran, @SonsolesYovanka y Davis.