Perdidos en París, la sonrisa permanente

 

 No solamente todos los diciembres, sino que todos los meses deberíamos poder llevarnos a la boca una pieza como Perdidos en París, una comedia muy visual y gestual en la mejor tradición del cine burlesco, ese cine que desborda poesía y ternura, muy capaz de reavivar nuestra mirada infantil asombrada ante la pantalla en blanco.

Aquaman, fascinante garrulismo

 

 Aquaman empieza casi como un cuento de hadas. Con unas imágenes sorprendentemente bellas y cuidadas, se nos relata una improbable historia de amor y fantasía que abraza sin complejos una ñoñería muy ingenua que nos recordará más a las primeras producciones de Disney que al cine de superhéroes actual. Pronto, lo cuqui se ve interrumpido […]