SEFF2015: Hitchcock Truffaut, aprender de los grandes

 

El libro que confeccionó en 1969 en torno a una de las figuras más importantes de la cinematografía mundial, Alfred Hitchcok, debe ser uno de los ejemplares cinéfilos más sobados y desgastados de esa biblioteca generacional que cualquier aficionado al séptimo arte debería tener. No tiene por tanto nada de especial reconocer que para un servidor el librillo en cuestión se convirtió en una pequeña biblia secreta de todo lo que me apasionaba en una pantalla de cine, y que unía casi por primera y única vez mis placeres fílmicos con los de mi padre y mi abuelo. ¡Algo diabólico debería encerrar ese ejemplar!
HITCHCOCK-TRUFFAUT 1

Ahora que la información nos llega de forma desenfrenada y asequible tras cualquier esquina, puede resultar difícil entender que una conversación entre dos directores desenmanañando su oficio de forma tan clara y accesible no fuese algo tan común y por tanto resultase material tan especial y exclusivo. Pero más allá de una recopilación de anécdotas, decálogos o divagaciones sobre los grandes clásicos del director inglés, Truffaut sienta cátedra y sentencia esa percepción de que Alfred Hitchcok era algo más que un director popular y de entretenimiento, el maestro del supense es un autor con mayúsculas y uno de los directores más personales y brillantes de todos los tiempos.

Hitchcock Truffaut es en cierto modo un homenaje por todo lo alto a la importancia y calado de aquella improbable reunión. Aporta fragmentos de audio de la , fotografías e instantáneas del momento, curiosidades y sobre todo el tributo de una serie de prestigiosos directores (Scorsese, Fincher, Linklater) que analizan escenas memorables, interpretan al autor y reconocen su gran influencia y magnitud. Aunque a la hora de descifrarse sea el propio Hitch el que tenga la última palabra, y donde otros ven connotaciones religiosas y de un dios omnipresente (vease el plano en Los Pajaros sobrevolando la explosión en el pueblo) él solo ve la economía de medios para no mostrar toda la parafernalia innecesaria. Genio.
Francois Truffaut and Alfred Hitchcock
Del mismo modo que pienso que el libro de Truffaut sobre Hitchcock debería ser lectura obligatoria en la educación de lo más jóvenes, esta cinta de es el complemento ideal y necesario. Porque es en su poder divulgativo y didáctico donde juega su mejor carta, funciona como lección magistral, sencilla y cercana y predispone para adentrarse más en el universo de ambos realizadores y en ese cine ‘clásico’ que puede resultar tan ajeno a las nuevas generaciones. Claro que para ello debería existir esa tan necesaria asignatura que educase los ojos del joven espectador y que les diese las herramientas necesarias para abrirse camino en el mundo del cine, las imágenes y la historia cinematográfica. Porque resulta sorprendente que viviendo el momento audiovisual más álgido y expuesto jamás conocido, la formación y el aprendizaje temprano en torno a esta expresión artística sea tan pobre y raquítica. Alfred y François no lo aprobarían y te obligarían a ver Los 400 golpes y Vertigo mil veces.

1 respuesta

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies