Papá o mamá, este divorcio es la guerra

 

Estamos de enhorabuena. Con Papá o mamá volveremos a pasar unas navidades como las del año pasado con una francesa paseándose por nuestra cartelera. Y no es una comedia cualquiera. La ópera prima de aborda el tema del divorcio desde el género de la comedia y eso gusta porque le quita dramatismo a una separación que en ocasiones puede ser muy traumática sobre todo para los hijos. Siempre es difícil acertar con la elección más adecuada cuando uno tiene que elegir entre mamá y papá. La familia Leroy eso lo sabe muy bien y más cuando los tres hijos se convierten en un obstáculo para unos ascensos en las carreras de sus padres. Entonces el tema de la custodia pasa a ser fundamental pero en sentido contrario. Ninguno de ellos quiere quedarse con la carga que les supone sus propios hijos y harán todo lo posible para que estos les aborrezcan y no quieran pasar ni un minuto a su lado. Estallará entonces una guerra entre el matrimonio que pondrá pastas arriba el idílico mundo de unos inocentes niños que hasta entonces vivían felices.

Papá o mamá

El plan de cada uno se basa en todo tipo de humillaciones y ridículos que tienen como objetivo que la balanza se decante hacía el otro lado llegando en ocasiones al esperpento más escandaloso como la fiesta de cumpleaños de uno de estos niños. Lo que ocurre es que a veces los planes no salen tal y como uno desea y hay que dar marcha atrás. El amor y el cariño no se pierden de la noche a la mañana y aunque no se cuide a veces sin querer sobrevive al peligro de la terrible rutina. Quizás esta batalla era lo que necesitaban Florencia y Vincent para encender de nuevo la llama del amor, quizás era lo único que podía salvar esa relación.

Durante una hora y media nos divertiremos viendo a estos padres modernos caerse, pegarse, ponerse en ridículo, y sobretodo equivocarse porque todos son humanos pero que al final recapacitarán y harán las cosas de la mejor manera posible para que nadie sufra. Muchas veces perder lo que uno tiene te hace valorarlo aún más.

Papá o mamá

Papá o mamá recuerda a algunas películas del pasado que ya nos hicieron reír como Ex en donde una pareja italiana era rechazada por sus propios hijos que los veía como unos inmaduros ante la incredulidad del juez. Un claro ejemplo del mundo al revés. Una propuesta muy divertida y muy original y un gran acierto por parte del director que se ríe de todo y todos y quita hierro a un asunto muy serio y desagradable por el que pasan muchas parejas hoy en día. Para que todo pareciera más natural y menos forzado los dos protagonistas, unos maestros en la improvisación se apartaron en muchas ocasiones de un guion que acaso podía encorsetarlos.

Como el director ha confirmado en las entrevistas en las que ha participado muchas de sus influencias son cinematográficas personalizadas en directores tan importantes como Emir Kusturica o Alejandro González Iñarritu de los cuales ha aprendido mucho. Todo esto se demuestra en unas escenas muy realistas en donde el sentido común al final triunfa sobre la previsible irracionalidad, donde la comedia y el drama conviven tal y como lo hacen en la vida real. Así es el film que vamos a ver. Así es Papá o mamá.

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