Especial Nicolas Winding Refn: PUSHER II: CON LAS MANOS ENSANGRENTADAS (2004)

 

Tras su debut con Pusher: Un paseo por el abismo: Winding Refn se embarcó en dos proyectos tan personales y arriesgados que llevaron a su productora, Jang Go Star, a la quiebra. Como queriendo retomar su vena más exploit y comercial, sin dejar de lado, por supuesto, sus pretensiones de auteur total, volvió, ocho años después, al ambiente y personajes de su ópera prima, entregando, en dos años, dos entregas más, cerrando así una inesperada trilogía.

Pusher II: Con las manos ensangrentadas

En Pusher II: Con las manos ensangrentadas, Refn recoge el personaje que protagonizara en Pusher: Un paseo por el abismo (y que injustamente desaparecía en su primera mitad) y lo lanza a una trama similar: Tonny sale de la cárcel buscando a su padre, alias El Duke, propietario de un negocio sustentado en los coches robados, para intentar hacerse un hueco en el negocio.

Es Pusher II: Con las manos ensangrentadas una película notablemente superior a su predecesora aunque no redonda del todo. Aquí ya vemos más notoriamente los rasgos estilísticos que explotarían en sus tres últimas películas: un uso asfixiante de la música electrónica, querencia por las tomas nocturnas y las luces de neón y una búsqueda de la verdad en sus personajes más por la vía de lo plástico que por la explicitud de los diálogos: por poner un ejemplo, maravillosa la larga secuencia en el club nocturno, donde aflora el que todos amamos/odiamos, el de los colores saturados hasta el daño de iris, el que cuenta mucho sin decir apenas nada.

Toda la película está vertebrada por un aliento freudiano de matar al padre: Tobby debe acabar con el Duke para tener una vía de escape, y a la vez el hijo de Tobby, un bebé no deseado, tendrá que acabar con este, en una huida que tiene mucho de aliento poético y sucio. Ya solo queda enfrentarnos a la tercera parte y última, antes que el director danés comience a rodar su historia de vikingos: Valhalla Rising.

Antonio Bret

Nacido en el sur de España, Antonio Bret estudia producción de cine y TV pero se dedica a la redacción web. Apasionado de las nuevas tecnologías desde que era pequeño. Cinéfago de pro es fan de Lucio Fulci, David Cronenberg, Hayao Miyazaki y Mónica Naranjo. También es adicto a los one hit wonders de los 80 y al cine europeo de planos largos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies