Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, por fin funcionan en la gran pantalla

 

Hoy en día es muy difícil asistir a un cine y ver una película que supere por completo tus expectativas y te sorprenda para bien. Pero estas expectativas son más difíciles de superar cuando el espectador sabe que va a ver una película española de , terreno en el que de momento no contamos con grandes obras. Y si a eso le juntas que la película gira en torno al universo de , el reto se hace aún mayor. Y es que las últimas adaptaciones cinematográficas con actores reales dando vida a los personajes más carismáticos del universo de Francisco Ibáñez, dejaron mucho que desear.

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, apuesta por el formato original del cómic pero adaptado a los tiempos que corren. El Profesor Bacterio, el Súper, Ofelia, Mortadelo y Filemón, son personajes reales gracias a una animación en 3D de muchísima calidad. Y pese a gozar de un estilo moderno, la esencia tanto de los personajes como de los lugares que regentan los espías de la T.I.A, se mantiene por completo.

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo

Pero más allá del estilo estético muy depurado y atractivo de la animación, Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo es la mejor adaptación que se ha realizado hasta ahora de dos personajes que a través de sus viñetas inundaron la infancia de muchas personas. Javier Fesser hace diez años dirigió La gran aventura de Mortadelo y Filemón, con Pepe Viyuela y Benito Pocino, obra con personajes reales que no le llega ni a la suela de los zapatos a la nueva adaptación que se estrena este fin de semana. Y ya no solo se trata de la veracidad que transmiten unos personajes animados mucho más reales respecto al cómic, sino también porque detrás de la película existe un gran trabajo de guion. Prácticamente todos los chistes y gags desarrollados durante el film consiguen hacer reír al espectador. Unos son más previsibles que otros pero la obra goza de momentos muy desternillantes.

Mortadelo y Filemón es un producto muy arraigado a la cultura española y al humor español, y tras décadas presentes en nuestras vidas aun consiguen hacernos reír gracias a la violencia gratuita, las mismas situaciones estructurales repetidas con diferentes variantes, los múltiples personajes excéntricos y provocadores… Pero el gran acierto de Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo es combinar los gags típicos de la pareja cómica por excelencia de Ibáñez con un humor popular mucho más actual. Algo muy arriesgado y que podría haber convertido la película en un desastre. Pero las secuencias que son claros referentes de la cultura basura española, como por ejemplo el momento Gran Hermano, generan las situaciones más cómicas y divertidas en la película.

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo

Pero quizás el gran mérito de Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo no reside ni en su gran estética animada ni en la generación de gags, reside en su estructura muy bien organizada. La introducción de la película ocupa buena parte del metraje de la película pero en ningún momento se hace pesada, ya que consigue dar la vuelta a todo lo que conocíamos sobre Mortadelo y Filemón. Tras ella, la película ya avanza de la forma esperada, con los personajes y situaciones que recordábamos de nuestra infancia. Pero esta introducción no se olvida en ningún momento y aparecen constantemente referencias a ella durante toda la obra. Una obra con unos actos claros y unos giros de guion bien dinamitados. Aunque quizás Fesser se pasa con la dinamita en los últimos minutos de metraje construyendo un final épico demasiado largo.

Recomiendo a todo el público que asista a ver Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, ya sean niños o adultos, para gozar por primera vez en la historia de una buena adaptación de Mortadelo y Filemón en la gran pantalla. Las risas están aseguradas y la belleza de la animación que cautivará al espectador. Pero el gran argumento a favor de esta película es sobre todo la esencia mantenida de los personajes respecto al cómic. Un cómic que no olvidemos esconde sutiles pero duras críticas sociales, que en los tiempos que corren son más que necesarias.

Carlos Murcia

A los 14 años descubrí mi pasión por el séptimo arte. Desde entonces nadie ha conseguido despegarme de la gran pantalla. Apasionado no solamente del cine sino también de las series de televisión, los mediometrajes, los cortometrajes, los documentales o cualquier tipo de representación audiovisual. Fiel devoto de Lars von Trier, admirador del cine japonés y de los grandes directores clásicos y de la modernidad. En definitiva, amante del cine como fuente de sabiduría con la que aprender y crecer como persona.

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