Los Increíbles 2, raptando pantallas

 

Los fans de la familia superheróica de Pixar hemos tenido que soportar estoicamente hasta tres entregas de Cars antes de que se dignasen a dar luz verde a la secuela de la única película de la compañía que demandaba a gritos una continuación. Lo que sí que podemos decir, al menos, es que la espera ha merecido la pena: Los Increíbles 2 no sólo está a la altura de las expectativas, sino que complementa a la perfección e incluso por momentos se permite superar a su predecesora.

Los increíbles 2

Una vez descartado el factor sorpresa —ya no sólo por la original, sino por la avalancha de cine de superhéroes que abarrota nuestras pantallas últimamente—, lo único que le quedaba a Brad Bird era seguir subiendo el listón ofreciéndonos más y mejor. Y se puede decir que lo ha conseguido con creces. Desde un inicio inmejorable, que nos sitúa justo después del cliffhanger de la primera parte mientras aprovecha para plantar las semillas de lo que se vendrá en ésta, Bird se empeña en dejarnos claro lo absurdamente bien que sabe dirigir las escenas de acción.

Pero todo el mundo sabe que Los Increíbles 2 no es una cinta más del género y ninguno de sus responsables parece haber olvidado que el corazón de Los Increíbles residía en el encanto de sus personajes principales y de sus relaciones entre ellos. De forma inevitable, algunos tendrán aquí más lucimiento que otros. En esta ocasión serán Elastic Girl (cuyas misiones dan pie a los momentos más espectaculares y vertiginosos del film) y el pequeño Jack-Jack con sus recién descubiertos superpoderes quienes ganen una mayor presencia con respecto a la entrega anterior.

Repiten viejos conocidos, pero también se suman nuevas incorporaciones que ampliarán el universo de esta suerte de Watchmen particular para todos los públicos. Entre éstas, destaca para un servidor la presencia de un Bob Odenkirk que ni se distancia del Saul Goodman que interpretaba en Breaking Bad ni se molesta en disimularlo en ningún momento. Además, gozaremos de un nuevo equipo de variopintos superhéroes que también darán bastante juego.

Los increíbles 2

Si hubiera que ponerle alguna pega (y ya os adelanto que habría que ser especialmente quejica y sibarita para querer hacerlo), la parte más floja de Los Increíbles 2 reside en su villano: El Raptapantallas se queda muy por detrás del carisma amenazador de Síndrome. Tampoco ayuda que el guión sea especialmente predecible en ese aspecto y que, por mucho que intenten jugar al despiste, podamos anticipar a kilómetros de distancia cualquier giro argumental que vaya a tener lugar.

Vaya por delante también que, aunque no se descuide en absoluto el plano emocional, éste no es el Pixar que busca retorcerte el corazón a toda costa de Inside Out o Toy Story 3. Resulta harto improbable que derramemos aquí lágrima alguna. Esto no es algo malo en absoluto, pero hay que tenerlo en cuenta para no llevarse decepciones. Éste es el Pixar que sólo pretende divertirte durante 2 horas de entretenimiento de primer nivel.

Y se compromete de verdad, dándolo todo desde el primer minuto hasta el último. La comedia funciona (y mucho), la acción también (el clímax final es sencillamente fantástico) y no se me ocurre una mejor película veraniega para que los pequeñuelos se lo pasen en grande junto a sus padres sin que estos sientan tentación alguna de rajarse las venas en el proceso. Una vez más, por mucho que las demás compañías sigan recortando distancias a pasos agigantados, con Los Increíbles 2 Pixar sigue demostrándonos que es la reina del cine de animación.

JUANKIBLOG

Bromeas, ¿verdad? ¡Me vacilas! ¿O no ves lo que acabas de hacer? Te mueves tú, con un aire de blues. ¡Míster, tienes ritmo y poder!

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