L’Alternativa 2018: “Black Mother”, Jamaica tiene voz

Uno de los aspectos siempre positivos del Alternativa y que se está haciendo especialmente notable en la programación de esta edición son los nuevos formatos tanto formales como narrativos al margen de lo convencional empleados para contar historias. Una vez la noche y Black Mother probablemente sean las películas más radicales e innovadoras en cuanto a este aspecto.

black mother

Precisamente el dispositivo narrativo y formal de Black Mother es su mayor virtud. Una amalgama de imágenes grabadas en formatos diferentes (16mm, videocámara digital, cámaras de alta resolución) combinados con testimonios reales para elaborar probablemente uno de los retratos más profundos hasta la fecha de Jamaica. Las voces y los rostros son los protagonistas de esta película pero estás nunca son sincrónicas (excepto en ocasiones muy puntuales). Las imágenes que acompañan al relato sonoro no siempre se corresponden de una forma directa, haciendo que el espectador cree sus propias relaciones y vínculos. El punto más favorable de este dispositivo es que permite construir de una forma aparentemente más desordenada el relato, dando la impresión que es el propio país quien habla a través una voz unificada. Los riesgos y dudas que genera están relacionados con si realmente este dispositivo es capaz de aguantar todo el peso de la película en sus ochenta minutos de duración y también en el carácter casi de videoclip por el que se deja arrastrar en determinadas ocasiones.

Siempre son de agradecer todas las nuevas experimentaciones dentro de un arte en el que parece que siempre se tenga que regir por una ley “lógica” y convencional de forma casi impuesta. Deberíamos ser más receptivos a las nuevas sensaciones y estímulos que estas propuestas nos pueden producir como espectadores. Pero también debemos ser cuidadosos y no tachar de visionario cualquiera de estos experimentos. Probablemente Khalik Allah, el director de la cinta, no haya inventado nada nuevo con este proyecto. Pero su forma de vincularlo con la voz de un pueblo y sus testimonios reales hacen de la película un producto único que tampoco debemos ignorar.

Carlos Murcia

A los 14 años descubrí mi pasión por el séptimo arte. Desde entonces nadie ha conseguido despegarme de la gran pantalla. Apasionado no solamente del cine sino también de las series de televisión, los mediometrajes, los cortometrajes, los documentales o cualquier tipo de representación audiovisual. Fiel devoto de Lars von Trier, admirador del cine japonés y de los grandes directores clásicos y de la modernidad. En definitiva, amante del cine como fuente de sabiduría con la que aprender y crecer como persona.

Deja un comentario