Festival de San Sebastían, día 3: QUE DIOS NOS PERDONE, I AM NOT MADAME BOVARY, LA VIDA DE CALABACÍN y ELLE

Cuando un desastre va a llegar, tiene la costumbre de hacerlo por partida doble. No, no se ha caído el Victoria Eugenia encima de nuestras cabezas ni la continua lluvia de Donosti nos ha hecho pillar neumonía. Los desastres en el Zinemaldi son más mundanos. En este caso, el desastre ha coincidido con dormirnos antes del pase de la película más polémica del festival, Nocturama, y haber visto, en su lugar, la horriblemente sosa I am not Madame Bovary. Pero analicemos una por una las películas de un día que nos ha dejado más alegrías que tormentos con Que dios nos perdone, Ma vie de Courgette y Elle.

Que dios nos perdone ****

La estructura de Que dios nos perdone es clásica: Policía bueno con una pequeña tara (en este caso, el tartamudeo). Policía malo pero bueno de corazón. Un caso que solo ellos pueden resolver. Hemos visto mil películas con este planteamiento, pero Que dios nos perdone es modélica: Velarde y Mariño son personajes con química, cuyo desarrollo implica al espectador desde el minuto uno hasta una resolución necesaria pero alargada.

que dios nos perdone

No nos llamemos a engaño: Que dios nos perdone es un que cumple todos y cada uno de los puntos importantes de los thrillers, pero lo hace de forma brillante: La dirección tiene momentos de auténtica maestría (la bajada del balcón a la calle) que muestran la gran evolución de Rodrigo Sorogoyen desde Stockholm, los actores ponen toda la carne en el asador, especialmente un soberbio Roberto Álamo, capaz de mostrar los dos lados del policía duro que pasa por un mal momento, y, por supuesto, , que nos brinda una actuación algo sobreactuada en ocasiones pero digna de enmarcar.

Diálogos duros con espacio para el humor (que funciona muy bien), un caso terrible, un villano a la altura, todos los tópicos del género policiaco pero dados la vuelta y un ritmo envidiable: Esto es lo que ofrece Que dios nos perdone, una nueva muestra de que el cine español está pasando por uno de sus mejores años.


I am not Madame Bovary *½

Imaginad por un momento que John McClane va a rellenar el formulario H-215 para poder salvar el mundo. Pero no se lo dan, así que debe ir a rellenarlo año tras año tratando de que se lo rellenen para que algo pueda pasar en la película de una vez. Pues la trama de I am not Madame Bovary no es muy diferente: La historia de una señora que quiere poner una demanda y es parada, de forma frustrante, por el gobierno chino.

i_am_not_madame_bovary

Todo en esta película grita a los cuatro vientos “¡Soy especial! ¡Mirad lo especial que soy!”. ¿Y sabéis cuál es el problema de las películas que quieren demostrar que son muy especiales a toda costa? Que no suelen serlo. En este caso, el formato de la película usa un truco similar al de la estupenda Mommy, de Xavier Dolan: La película transcurre dentro de un círculo, que a veces es un cuadrado, y hacia el final ocupa la pantalla completa. El problema es que, mientras que en Mommy el formato de pantalla era una metáfora de la presión del protagonista, aquí el círculo no tiene razón de ser, más allá de “ser originales”. Y las proezas técnicas, sin una base teórica detrás, no valen de nada. O dicho de otra forma: Manolete, si no sabes torear, pa qué te metes.

I am not Madame Bovary no funciona como , ni como drama, ni como representación de China. Es, básicamente, un intento fallido de hacer una película especial que es como un cascarón de tortuga: Bonito de ver, pero hay cientos iguales y dentro… No hay nada.


La vida de Calabacín (Ma vie de Courgette) *** ½

Hay películas de que conquistan desde el segundo uno. La suiza La vida de Calabacín es una de ellas. Con un diseño que mezcla el stop motion con la plastilina, la película, lejos de ser una fábula infantil, nos introduce en temas adultos bajo la mirada de un grupo de niños huérfanos: La soledad, el abandono, la necesidad de tener a alguien, los malos tratos, la violencia, el alcoholismo…

my-life-as-a-courgette

La película, magistralmente animada, presenta una plétora de personajes carismáticos con los que los más pequeños podrán identificarse, mientras los mayores disfrutan de las varias capas de profundidad que el film esconde. Aunque algunos momentos sobran y se nota que el guión se quedaba corto, lo cierto es que es tremendamente disfrutable. No al nivel de La tortuga roja, pero tampoco lo intenta. Un pequeño mundo mágico al que es difícil no entrar.


Elle ****½

elle-isabelle-huppert

Es difícil explicar el último trabajo de sin caer en lugares comunes: Sí, es una cinta muy interesante que devuelve al mejor Verhoeven. Sí, Isabelle Hupert hace una de las mejores interpretaciones de su carrera. Sí, es violenta, pero al mismo tiempo cómica y dramática. Sí, la construcción de personajes es digna de estudio en una escuela de cine. Sí, todo funciona al milímetro, todo está en el lugar exacto, todo ayuda a resolver el rompecabezas sobre la vida de Michèle. El problema con Elle es que explayarse en solo tres párrafos es imposible. Se podrían llenar páginas y páginas sobre el magnetismo de cada fotograma de Elle, de la crudeza de sus diálogos y la ironía de sus imágenes.

Así que simplemente os daré el mejor consejo que os darán este año: Id a verla.

RANDY MEEKS

Come and watch the fatty kid with a steadily declining mental health, and laugh as he attempts to give you what he cannot give himself.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies