Festival de Málaga 2017: PLAN DE FUGA, todo por la pasta

 

Nos la han vuelto a colar parte dos. Si creíamos que ya lo habíamos visto todo con la inclusión de La niebla y la doncella en la sección oficial del Festival de Málaga el pasado jueves se presentó Plan de fuga, producción de Atresmedia, patrocinador principal del festival. Nos encontramos con el enésimo en que sale aunque el verdadero protagonista sea un que nos hace añorar su intervención el año pasado en El rey tuerto.

plan de fuga

Hernández interpreta en Plan de fuga a un tipo especializado en butrones, es decir, hacer agujeros para entrar a robar en sitios. Por ahí andan unos rusos que quieren que les haga un trabajito, el personaje de Luis Tosar que hace de policía y el de que al principio no sabemos que pinta… Sin entrar en el terreno de los spoilers, la película de Iñaki Dorronsoro juega continuamente al despiste, sacándose giros argumentales de la manga con la sana intención de mantener al espectador atento. El problema es que estos giros solo suenan a truco de trilero, tramposo y desleal: se nos cuentan cosas del personaje de Hernández y Gutiérrez solo cuando conviene, para mantener la intriga.

Todo en Plan de fuga suena a ya visto y formulaico: el héroe que tendrá que tomar riendas en el asunto saltándose las normas, el amigo yonqui, la puta de buen corazón, el ruso malvado, el policía que sabe que algo se le está escapando. Pero si no tuviésemos suficiente con esta retahíla de tópicos, nos encontramos con una puesta en escena funcional y previsible y una insoportable música que nos va indicando a qué género pertenece cada secuencia: jazz cuando es , pianito cuando toca drama y orquesta sinfónica cuando hay acción.

Que una película tan lamentable como Plan de fuga se encuentre en un festival a competición es del todo punto inaceptable y debería hacer pensar a los organizadores hasta qué punto deben llegar las cuestiones de quién pone el dinero y qué concesiones hay que tener con él. No todo vale.

Paco Casado

Con cuatro años insistí a mis padres en que tenían que llevarme a ver Superman II a pesar de estar yo con 40 de fiebre. Mi padre me quiso meter a ver Conan, el bárbaro con cinco años y el portero del cine, sensatamente, no le dejó. Otro día me llevó a ver Octopussy y Licencia para matar y me fascinó James Bond. Sin contar con el día en el que con nueve años nos sentamos a ver 2001 porque pensábamos que era "una del espacio". Con catorce años hacía pellas en el instituto para irme por la tarde al cine. Y así podría seguir con mi educación emocional y contaros cómo el cine está asociado a mi vida.

  • Mistengo

    Yo también vivía enfrente de un cine. Mi madre no me llevaba, me miraba desde la ventana y me gritaba ¡¡¡Cruza!!! Plan d fuga funciona y me gusta y la insoportable música ha debido hacer algo más que indicar a que corresponde cada secuencia porque si mal no recuerdo es la que se ha llevado la Biznaga. Sensibilidades supongo, a mi me gusto. Es como todo, a unos les gusta a otros no… eso es lo bueno del cine.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies